Este año 2015 viene cargado de grandes avances en cuanto a tecnología se refiere. La llegada de los relojes inteligentes era una llegada más que esperada. Pero, estos relojes, ¿qué nos pueden aportar a nuestra vida cotidiana? Para empezar, tenemos que diferenciar dos tipos:

Por un lado están los relojes inteligentes  (los más innovadores), que comprimen las funciones y utilidades de un smartphone. Cuentan con una pantalla táctil, innumerables aplicaciones, tecnología NFC… permitiéndonos leer el correo, pagar nuestras compras , hacer fotos e incluso llamadas. Marcas como Apple, Samsung, Motorola ya tienen su reloj inteligente. Los principales inconvenientes es el precio que pueden llegar a alcanzar así como la dependencia que tienen con nuestro smartphone para realizar alguna de sus funciones.

Por último, están los relojes conectados,  similares a las pulseras inteligentes y son mucho más tradicionales a los relojes cotidianos. Éstos tienen funciones más pasivas y la mayoría son informativas para el usuario: miden el pulso, el ritmo cardíaco, la distancia recorrida, pasos.. el precio es mucho más asequible si lo comparamos con los relojes inteligentes.

Ambos relojes, además de estás funciones, obviamente también nos facilitan la hora. Ya sólo depende de cada persona los extras que quiere tener en su reloj.