La identificación por radiofrecuencia, más conocida como (RFID), es una tecnología de intercambio inalámbrico de datos que está reportando múltiples beneficios a las empresas que deciden implementarla, pero aún hay muchas personas que desconocen su funcionamiento, prestaciones y aplicaciones. Por este motivo, algunos negocios se muestran reticentes a incorporarla.

La realidad es que esta tecnología implica numerosas ventajas respecto a otros tipo de sistemas  de captura de datos y que su conocimiento permite realizar un uso correcto y eficiente. En este post, trataremos de explicar, brevemente, cómo funciona y en qué consiste esta tecnología:

-          Este sistema permite la lectura y grabación de datos mediante un chip conectado a una antena que recibe señales de radiofrecuencia desde un dispositivo de lectura y grabación, conocido como lector, codificador o inter-rogador.

-          El cruce de datos se origina de manera automática y ningún  operador debe mediar para activar la lectura de RFID.

-          ​Permite monitorizar y capturar datos en entornos complicados.

-          Efectúa más de mil lecturas por segundo.

-          Máxima velocidad y precisión.

-          Los datos de una etiqueta RFID se pueden modificada repetidamente.

-          Es perfecta para aquellas aplicaciones en las que no se pueden utilizar códigos de barras.

-          Reducen las necesidades de mano de obra.

-          Es posible utilizarla de forma conjunta con sistemas de códigos de barras y redes inalámbricas.